Ruta Cerro del Castillo


La Villa de Balmaseda alberga monumentos de diferentes épocas, desde el Puente Viejo hasta la ermita del Kolitza y tradiciones que, de generación en generación se han ido transmitiendo para mantener viva esa cultura, desde el Vía Crucis de Semana Santa hasta la Putxera de alubias entre otras.

Pero lo que en Balmaseda teníamos olvidado aun teniéndolo tan cerca y a la vista, ha sido el Cerro del Castillo.

Entre los años 90 y 95 ya se llevó a cabo una excavación a cargo de María José Torrecilla, Iñaki García Camino y Juan Manuel González Cembellín, en la que se demostró el origen medieval de una cimentación de esa época, de la carlista.

Pasaba el tiempo y en el año 2018 unos vecinos decidieron crear una asociación para trabajar en la medida de lo posible en la recuperación del castillo. Nacía Orexinal. Lo primero que hicieron fue desbrozar y limpiar el cerro donde se asentaba el castillo, consiguiendo llamar la atención de balmasedanos/as, al mirar hacia arriba ya no se veía maleza sino muros de piedra.

¿Y Por qué no descubrir más? pero esta vez a través de las instituciones. Tras los primeros contactos con el Ayuntamiento se acordó acometer un plan de recuperación a nivel técnico, en el que intervino la Cátedra UNESCO de Paisajes Culturales y Patrimonio de la Universidad del País Vasco.

En 2019 comenzaba el primer proyecto de estudio histórico, financiado por el Ayuntamiento de Balmaseda y el Departamento de Cultura del Gobierno Vasco.

Muy relacionado con el cerro y con el olvido de nuestra historia son las guerras carlistas acaecidas en el siglo XIX y más aún en la primera (1833-1839). Qué estudio se podía hacer de las cuatro paredes que quedaban, previsiblemente de la Guerra Carlista o de una construcción medieval de mediados del siglo XIII como mucho, dado que las noticias documentales de las que se dispone son entre 1254 y 1288.

En el año 2021 los estudios realizados por el arqueólogo José Luis Solaun y Urtzi Llano (Doctorado en Arquitectura, Urbanismo y Patrimonio) demostraron que lo construido allí era más grande de lo que se pensaba. Tras muchos hallazgos, la sorpresa vino cuando apareció una vieja edificación escondida bajo construcciones más modernas. El análisis de laboratorio efectuado permitió poner fecha a esa estructura o lo que es mejor, poner fecha al origen del castillo, entre los años 940 y 978, mucho más antiguo de lo esperado, convirtiéndose en la fortaleza más antigua conocida de Euskadi.

Esto rompe con todos los esquemas, algo de lo que no hay evidencias escritas del castillo ni de Balmaseda.

Muchos libros se han escrito sobre la historia de Valmaseda-Balmaseda, la muralla de la villa, el castillo durante las guerras carlistas, Balmaseda S. XVI-XIX, etc. pero siempre desde la documentación escrita.

La Balmaseda amurallada con su castillo no solo protegía las casas de sus vecinos, por su situación geoestratégica, controlaba el paso de la Calzada Romana Flaviobriga-Pisoraca, de Castilla hacia el mar y el Camino Real por el Valle del Cadagua.

Con la Primera Guerra Carlista el castillo resurgió como punto clave para el control del territorio. Durante los diferentes combates entre carlistas y liberales, (cuando lo ocupaban unos, cuando los otros) se destruía y se refortificaba.

Las tropas carlistas permanecieron en Balmaseda hasta el verano de 1839, cuando se retiraron con la firma del “Convenio de Vergara”, el final de la Primera Guerra Carlista en el norte de España. Al retirarse destruyeron el castillo, permaneciendo en ruinas hasta nuestros días.

Poco a poco con las excavaciones van saliendo cosas muy interesantes, como el cuartel de 1836. En el foso que lo rodea se han visto nuevas estructuras a cuatro metros de profundidad, etc. etc.

Habrá que esperar a futuras excavaciones para ver qué sorpresas nos tiene guardadas el cerro.

Con el libro “EL CASTILLO DE BALMASEDA, Orígenes, Derribo y Resurgimiento” de Valentín Ibarra y Urtzi Llano Castresana, recuperan la memoria sobre los orígenes y evolución del castillo, como protagonista de la historia de Balmaseda.


Salimos de la Plaza San Severino y por la Avda. de Las Encartaciones al puente de La Penilla, tomamos la BI-624 y por ella hasta La Molina, en el límite con Burgos.

Subimos por la izquierda y recorremos de oeste a este la vertiente norte de Arbalitza y Espaldaseca, saliendo al cementerio de la Herrera. Accedemos al bidegorri y por él a Balmaseda, camino del cerro para cenar un buen bocata.

La ruta es sencilla, medianamente entrenado/na la harás sin problema. La mayor dificultad está en los 400 m que separan la Calle Félix de la Torre con el Cerro del Castillo, nada que en un momento dado se pueda hacer andando. Merece la pena.


Distancia: 23.9 km

Desnivel +: 688 m

Desnivel -: 684 m

Tras las investigaciones realizadas en el verano de 2021 cuando descubrieron que las partes más primitivas del castillo fueron construidas a mediados del siglo X, a los investigadores de la UPV José Luis Solaun y Urtzi Llano les faltó tiempo para ofrecer una charla en la Kultur Etxea para hacer públicos los resultados de sus indagaciones arqueológicas. En el siguiente vídeo puedes ver la charla que ofrecieron el 16 de diciembre de 2021. De lo más interesante.








Imágenes:



Ver en Wikiloc:

Enlace Wikiloc:

https://es.wikiloc.com/rutas-mountain-bike/ruta-cerro-del-castillo-115441301#lb-embed


Vídeo:



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